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Miércoles 13 de agosto de 2008
Si quisieramos, podríamos decir que agosto es el mes de la literatura argentina, o al menos el mes de la literatura argentina del siglo XX. Porque en este mes de agosto, pero hacia fines del siglo ante-anterior, nacían 3 grandes escritores nuestros.
Jorge Luis Borges, Julio Cortázar y Oliverio Girondo. Claro que ellos sólos no representan a la totalidad de la literatura argentina, pero si de buscar excusas para celebrar fechas se trata, ésta podria ser una y muy buena.
De los tres, uno fue exclusivamente poeta (aunque también incursionó en la plastica), y tuvo hacia mediados de los ´90 un pequeño reverdecer de masividad gracias al Oliver Stone argentino, Eliseo Subiela con la pelicula "El Lado Oscuro de la Luna del Corazón".
Oliverio Girondo es -de los tres- el menos masivo, mientras que de Julio Cortazar popularmente es poco conocida su poesia, acentuándose en sus cuentos y en LA novela, "Rayuela".
A Cortázar mas que leerlo hay que escucharlo, los audios en los que él mismo narra sus textos son maravillosos, y con solo escuchar alguno una vez, es suficiente para que su voz herida de tabaco se recree en nuestra mente cuando abrimos cualquiera de sus libros.
Sobre Borges, creo que ya dije alguna vez que lo leí recién de grande -porque en la escuela nos obligaban a leerlo y fue la mejor forma de alejarme de sus textos, hasta que crecí un poco-; sobre Borges, aunque su literatura es fantástica en todo sentido, me gustan más las polémicas que Jauretche entabló con él.
Borges nació el 24 de agosto de 1899, y lo leí poco.
El primer libro de Cortázar apareció firmado por "Julio Denis", y era un poemario, "Presencia", del que alguna vez dijo algo asi como que "por suerte, ya ha sido olvidado"...
Cortázar nació el 26 de agosto de 1914, y -al igual que unos cuantos- leí principalmente su prosa.
Girondo nació el 17 de agosto de 1891, y sus poemas siguen siendo hoy revolucionarios.
Al azar, y porque es breve, cito "Aparición urbana":
¿Surgió de bajo tierra?¿Se desprendió del cielo?Estaba entre los ruidos,herido,malherido,inmóvil,en silencio,hincado ante la tarde,ante lo inevitable,las venas adheridasal espanto,al asfalto,con sus crenchas caídas,con sus ojos de santo,todo, todo desnudo,casi azul, de tan blanco.Hablaban de un caballo.Yo creo que era un ángel.